Peso al nacer y diabetes tipo 1

Peso al nacer y diabetes tipo 1

Peso al nacer y diabetes tipo 1

La diabetes mellitus tipo 1 resulta de la destrucción inmunológicamente mediada de las células beta del páncreas. Los factores que desencadenan este proceso destructivo, no se conocen exactamente, pero se sabe que involucran factores genéticos y no genéticos. Algunos elementos del medio como virus o factores nutricionales podrían jugar un papel importante, sobre todo en la primeras etapas de la vida, especialmente dentro del útero.

Una asociación entre alto peso de nacimiento o alto peso de nacimiento para la edad gestacional ha sido encontrada previamente en algunos estudios. Sin embargo, otros trabajos no han hallado ninguna asociación significativa. Una de las posibles explicaciones para el no hallazgo de asociación podría ser la falta de poder estadístico de las muestras sobre las que se habrían realizado dichas investigaciones.

En la edición de abril del 2001 de la prestigiosa revista científica British Medical Journal (BMJ 2001;322:889-892 ) fue publicado una trabajo de investigación, dirigido por el Dr. Lars Stene de la sección de Epidemiología del Instituto Nacional de Salud Pública de Noruega, cuyo objetivo fue evaluar la asociación existente entre el peso de nacimiento y el riesgo de padecer diabetes tipo 1. Este trabajo es el más grande llevado a cabo sobre el tema y además el primero que se realiza con un modelo de investigación denominado: de “cohorte”. Los resultados de estudios anteriores sobre peso al nacer y riesgo de diabetes tipo 1 han sido inconsistentes y la mayoría ha utilizado la metodología de “caso-control”.

Los participantes fueron todos los niños nacidos en Noruega entre 1974 y 1998, es decir que 1.382.602 individuos contribuyeron con un máximo de 15 años de observación. Desde 1989 se comenzaron a registrar todos los nuevos casos de diabetes tipo 1 diagnosticados en niños hasta 15 años de edad. Estos eran relacionados con los datos asentados en el Registro Médico de Nacimientos de Noruega. Los datos al nacer fueron cruzados y analizados mediante metodología estadística compleja, para determinar el riesgo de padecer diabetes tipo 1. Entre el 1º de enero de 1989 y el 31 de diciembre de 1998, se diagnosticaron 1824 casos de diabetes tipo 1, en menores de 15 años, encontrando una edad media de diagnóstico de 8.6 años.

La ventaja que presenta este estudio con respecto a otros anteriores, es el gran tamaño de la muestra con que se trabajó y el hecho de que los datos se basaron en registros computarizados con una cobertura casi total. Además, sostienen los autores, analizaron los datos, suprimiendo variables que podían confundir estadísticamente el resultado como por ejemplo: diabetes materna, sexo, edad gestacional, edad materna al momento del parto, numero de hijos, cesárea, etc. No tuvieron información sobre el nivel socioeconómico de las familias de los niños, como educación materna. Sin embargo, aclaran que es muy difícil que ésta explique los resultados, ya que un mayor nivel de educación materna se relaciona con un mayor peso al nacer y también ha sido relacionada, aunque débilmente, con un riesgo diminuido de padecer diabetes tipo 1.

Los resultados arrojaron que la tasa de incidencia de la diabetes tipo 1 aumentaba en forma casi lineal con el peso al nacer, es decir que a mayor peso, mayor probabilidad de desarrollar diabetes tipo1. El análisis predijo un aumento del 1.7% en la tasa de incidencia por cada 100g de aumento en el peso de nacimiento. No se encontró relación estadísticamente significativa entre edad gestacional y diabetes tipo 1. Estos resultaron persistieron luego del ajuste estadístico que se realizó para evitar el efecto de variables que pudieran interferir como diabetes materna y otras.

Los autores sostienen que sólo pueden especular sobre los mecanismos biológicos que podrían explicar estos resultados. La insulina es el factor de crecimiento fetal más importante en la última etapa del embarazo. Estudios in vitro, han demostrado que las células beta que más activamente segregan insulina, son más susceptibles de ser dañados por mediadores propios del organismo, comparadas con las células beta menos activas. Así, explican, un mayor crecimiento intrauterino podría más adelante, traer aparejado, un riesgo aumentado de destrucción de las células beta pancreáticas, mediada por componentes inmunológicos. Por otra parte, el bajo peso al nacer ha sido asociado con una inmunidad celular disminuida hasta los 5 años de edad. Los autores también introducen como interrogante, la posibilidad de que a lo mejor, esto haría que los niños con menos peso, sean menos propensos a una destrucción de las células beta mediada por componentes inmunes.

Finalmente, como conclusión, este estudio afirma que existe una débil pero significativa asociación entre peso de nacimiento y riesgo aumentado de padecer diabetes tipo 1, que es consistente en un amplio rango de pesos. De este modo, es posible que factores perinatales influencien el riesgo de padecer diabetes tipo1, pero los mecanismos se desconocen hasta el momento.

  • La creciente evidencia sugiere que la obesidad es un trastorno de los intrincados sistemas de equilibrio energético del cuerpo. Una vez que un individuo pierde peso, el cuerpo normalmente reduce la cantidad de energía que gasta en reposo, durante el ejercicio y las actividades diarias, mientras que aumenta el hambre. Esta combinación de menor gasto de energía y hambre crea una "tormenta metabólica perfecta" de condiciones para el aumento de peso....

  • La cirugía de pérdida de peso puede ser un viaje intenso. La mayoría de los pacientes han sufrido a causa de su peso durante años, considerado los pros y los contras de la cirugía, tomado la difícil decisión de seguir un procedimiento médico y han preparado a sus familiares y amigos. Y después del día de la operación, comienza el proceso de recuperación....




Clohed Cirujanos colaborador en la Acreditación Joint Commission International

El Hospital Vithas la Salud de Granada ha obtenido la acreditación de Calidad Sanitaria más prestigiosa del mundo, Joint Commission International, convirtiéndose en el único hospital granadino que cuenta con esta prestigiosa distinción, que comparte con el Hospital Monte Sinaí o la Clínica Mayo en E.E.U.U. Tan sólo 15 hospitales en España cuentan con esta distinguida credencial.

Esta acreditación supone trabajar con más de 1300 estándares, que resumen los criterios de calidad que deben cumplir los centros sanitarios para garantizar una atención con los más altos niveles de calidad y seguridad.