Bypass gástrico

¿Qué es el bypass gástrico?

El bypass gástrico, también denominada cirugía de derivación gástrica, es una de los procedimientos de cirugía bariátrica para el tratamiento de la obesidad mórbida, siendo una técnica de tipo mixto: restrictivo y malabsortivo. Es la técnica más utilizada en el mundo debido a su escasa morbimortalidad, buenos resultados a largo plazo y excelente calidad de vida tras la cirugía.

 

La intervención se realiza por abordaje laparoscópico siendo mínimamente invasiva. A través de pequeñas incisiones o cortes en la pared abdominal se accede a la cavidad peritoneal y se secciona el estómago en dos partes. Una grande, que queda excluida junto al intestino delgado proximal, y una pequeña con una capacidad de ingesta similar a un yogur pequeño que será conectada con una porción inferior del intestino delgado. De esta manera se reduce drásticamente la capacidad del estómago al mismo tiempo que se disminuye la absorción. Además, la operación produce cambios en las hormonas que afectan la saciedad y el hambre.

¿Cómo se realiza la operación de bypass gástrico en Granada?

La técnica del bypass gástrico en Granada consiste en disminuir y restringir la absorción de los alimentos creando un pequeño reservorio a expensas de la curvatura menor del estómago. Se reducen dos elementos:

  • el tamaño útil del estómago, dejando sólo una pequeña porción en uso.
  • la parte inicial del intestino delgado (conocida como duodeno).

 

La pequeña porción de estómago que se mantiene en uso se conecta con la parte media del intestino delgado, de manera que los alimentos ingeridos no atravesarán la parte descartada del estómago ni del duodeno. Con ello conseguimos dos efectos:

  • reducir la asimilación de alimentos ingeridos, estar saciados con menos cantidad de alimento (el estómago más pequeño se llena antes).
  • disminuir la producción de insulina por el páncreas.

 

El estómago descartado y el duodeno no se extraen del paciente, sino que se conectan a la parte media del intestino delgado, para permitir que los jugos gástricos ayuden a digerir la comida. La técnica actúa también por efecto hormonal pues produce una disminución de hormonas que se encuentran aumentadas en personas obesas.​

 

El procedimiento se realiza mediante laparoscopia, reduciendo la estancia hospitalaria, presentando menos complicaciones de la herida o morbilidad postoperatoria, así como permitiendo al paciente reanudar sus actividades en menor tiempo.

¿Cuáles son los resultados que puedo esperar?

La pérdida de peso es variable con la derivación gástrica y depende de la conducta del paciente después de la intervención, siendo totalmente indispensables un adecuado régimen complementario dietético y de actividad física. La técnica del bypass gástrico muestra una pérdida de peso consistente del 65 al 70% del sobrepeso a los 5 años de seguimiento. La disminución de peso es más significativa en el primer año tras la cirugía. Si el paciente no sigue el régimen de dieta y ejercicios que recomiende el médico podría recuperar parte del peso perdido.

¿Existen complicaciones después de un bypass gástrico?

Como cualquier otra cirugía bariátrica, el bypass gástrico no está exenta de posibles complicaciones y riesgos. Se trata de una cirugía importante y al menos un 25% de las personas sometidas a esta técnica de adelgazamiento tienen complicaciones de mayor o menor severidad derivadas del acto quirúrgico.

 

El nivel de riesgo de sufrir complicaciones tras una operación de bypass gástrico se incrementa en función del grado de obesidad y la coexistencia de patologías asociadas, como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial, afecciones cardiacas o dificultades respiratorias del paciente.

 

Las complicaciones que pueden surgir son:

  • Reacción negativa a la anestesia.
  • Sangrado excesivo durante y después de la operación.
  • Infección en las suturas internas o externas.
  • Fisura o rotura de la unión del nuevo estómago con el intestino delgado, .
  • Estreñimiento.
  • Formación de trombos en las venas profundas de las piernas.
  • Problemas respiratorios.
  • Síndrome de Dumping.
  • Hernias abdominales.
  • Reflujo gástrico.
  • Cólico biliar.
  • Hipoglucemia.
  • Anemia.